LOS HIJOS DE LA YUCA NO SE VAN DE CASA
Maloka no viaja sola, viaja con sus hijos, los hijos de la yuca, y ellos con su cultura, su lengua, sus rituales, sus ceremonias, conjuras, plantas, vestimentas, herramientas y artesanías. Maloka viaja con sus memorias, sus muertos, sus mitos, historias y medicina. En este viaje queremos conocer, comprender, registrar y compartir el proceso de resistencia que simboliza la Maloka dentro de la ciudad como espacio propicio para el encuentro, la unidad, la fraternidad, la palabra, la memoria. Desde la voz de Maloka, queremos trasmitir el mensaje: con la desaparición y desplazamiento forzado de integrantes de nuestro territorio hay un peligro inminente de la desaparición del cuerpo colectivo.